Busto de un perro en el antebrazo

Los perros han estado presentes en la vida de las personas desde hace miles de años contribuyendo con el trabajo diario en múltiples tareas, protegiendo y dando amor a sus dueños. Por tanto no es de extrañar que los tatuajes de perros sean tan populares y comunes entre las personas con afinidad hacia estos animales. El perro ha sido considerado como un enlace entre las dimensiones físicas y el más allá, por famosos civilizaciones antiguas como la egipcia, la griega, la romana y la celta quienes lo han considerado como  un guardián sagrado del límite entre los “dos mundos”. En el caso de este cliente trata a su perrito como si fuera su hijo, con lo cual era muy importante ese tatuaje para él, se le añadió una corona y una pajarita para darle un toque más simpático y dándole un toque de rojo para contrastar el pelo negro.

Sesiones: 1 sesión 2h

Estilo: neotradicional